Creo que TODAS estábamos esperando este momento y al fin se nos dio. Ver a Justin Bieber en un escenario fue sensacional, pero no solo verlo y escucharlo fue increíble; fue retroceder a nuestra niñez, sentir que viajamos en el tiempo y querer quedarnos allá. Bueno, hoy este post estará dedicado a Justin, SÍ, a mi primer amor, y sé que también al tuyo. ¡Así que iniciamos!
La noche de Justin fue una noche llena de nostalgia. Justin Bieber en Coachella fue una de las mejores cosas que han pasado este 2026 y les explico el porqué: la gran mayoría de las que crecimos con él estamos tratando de saber qué hacer con nuestras vidas. Tenemos hijos, esposos, trabajamos, muchas estudiamos, estamos tratando de reconstruir nuestra vida; muchas estamos rotas en miles de pedazos, pasando por diferentes procesos, y ver a Bieber allí cantando nos hizo pensar que nuestro niño ya está grande, está sanando y que nosotras también debemos sanar.
Hoy les escribiré desde mi corazón, que también quiere sanar. Escuchar nuevamente That Should Be Me un poquito más y termino llorando; verlo cantarse a sí mismo en esa canción es decirnos "estamos avanzando" y que él quiere conectar con su niño interior. Les cuento: yo también quiero hacerlo. Yo era fan de Justin, lo AMABA, y eso para muchos era ridículo. Ser fan de él en ese momento era ser una persona "ridícula". Recuerdo que yo era una niña que soñaba mucho con ser YouTuber, pero crecer en medio de la pobreza me hizo entender que hay sueños que se deben congelar. En la actualidad, este blog lo creé desde una PC con la perspectiva de generar ingresos y avanzar económicamente. Gracias a Dios, mi hija no ha pasado ni la mitad de lo que pasé en mi infancia: abusos, carencias, maltratos y demás.
Hoy, a mis 29 años, tengo una casa en Venezuela, vivo en un barrio, estoy casada con un buen hombre. Por motivos económicos no me gradué de la universidad, llegué al 7mo semestre porque en ese momento llegó la crisis al país. Pero les confieso que quiero mejorar mi situación económica; no estoy como cuando era niña, pero vivir en Venezuela es una lucha constante y mi meta es que mi hija tenga una infancia bonita, valores, educación y todo lo que un niño debería tener. Actualmente, el blog no genera ingresos todavía, así que mi entrada la tengo con la venta de pan; me voy caminando por varios sectores de Carabobo a vender mis panes por un dólar y con eso me gano alguito.
Ustedes dirán por qué nos cuenta esto; bueno, quiero desahogarme y sanar mi niña interior con este artículo. Me había olvidado que cuando salió Never Say Never, todos los días la cantaba para recordarme que nunca diga nunca, que todos los sueños son posibles si se trabaja, que aunque el panorama sea gris lo vamos a lograr. Olvidé la canción, me concentré en otras cosas y volver a escucharla fue un golpe al corazón. Fue decirme: "¡EPA! Recuerda que siempre decías nunca digas nunca y que ibas a lograr todo lo que quisieras". ¿Qué pasó con esa niña que decía que iba a hacer tal cosa y lo lograba? Pensé que necesito la fuerza de esa niña interior porque le he fallado; no sé en qué momento se llenó de miedos e inseguridades, y en qué momento dejó de soñar. Entonces fue decir: "Lucharé hasta siempre... cada vez que me derribas, no me quedaré en el suelo".
Y si hablamos de Baby, fue escuchar a nuestro primer amor, cantar a todo pulmón y decir que Justin Bieber jamás fue una etapa. Y Beauty and a Beat, mami, fue lo mejor; fue querer estar allí en ese momento, porque TODAS quisiéramos estar en ese videoclip disfrutando de nuestro artista favorito.
Sin duda, Justin fue más que una etapa; fue una niñez única a pesar de todo lo que pudimos haber vivido. Sabemos que nada ni nadie nos hará retroceder a esos momentos, pero sí podemos hacer sentir orgullosa a nuestra niña interior y decirle: "LO LOGRAMOS". Las invito a reencontrarnos con esa niña y decirle que todavía falta, pero que esos sueños que tenía los vamos a cumplir. La haremos sentir orgullosa... porque si Justin volvió a brillar, nosotras también podemos hacerlo.
Cantar estas canciones en 2026 no es solo nostalgia, es un recordatorio de que somos sobrevivientes. Así como Justin superó sus tormentas frente al mundo, nosotras superamos las nuestras en silencio, caminando calles o frente a una computadora. Así que, la próxima vez que escuches un "No", recuerda a esa niña que no aceptaba un "no" por respuesta. Este blog es mi escenario, y vender pan es mi gira mundial por ahora. Nunca digas nunca, porque el camión de mis sueños ya está encendido y la música apenas comienza.
Así me despido de mi artículo más personal, con 10,079 visitas desde que se creó el blog, ¡y vamos por más! Porque pronto vamos a monetizar este espacio y lograremos sacar así sea 100 dólares mensuales. Vamos poco a poco, pero confiando en que Dios lo hará. Gracias por leerme hasta el final. Espero leer sus comentarios. ¡Chau!

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